Pocos efectos gustan más a los guitarristas pedal-adictos que todos conocemos (algunos en primerísima persona…) que un buen delay. Salvando tal vez los pedales de fuzz y los overdrives y distorsiones, las unidades de efecto más perseguidas, veneradas y usadas son con casi todo seguridad los delays. Y, entre estos, los delays analógicos suelen gozar no solo de una tremenda popularidad, sino que en algunos casos la cosa raya directamente la veneración y completa obsesión. Este es el caso precisamente del Memory Man de la clásica marca Electro-Harmonix.
 
Para algunos guitarristas, un Deluxe Memory Man, como viene llamándose desde poco después de su nacimiento en 1976, es una pieza clave de su sonido. The Edge lo usó durante años para construir sus célebres e imitados paisajes sonoros, especialmente en los primeros tiempos de U2. Y el pedal, en cualquiera de sus varias encarnaciones ha formado parte de bandas y pedaleras de todo género, desde Radiohead a The Police gracias a la preferencia de guitarristas como Andy Summers o Ed O´Brien.
 
La adicción proviene del calor y color analógico que este pedal - y muchos de sus vástagos más o menos reconocidos - genera, con cierta degradación deliciosamente musical añadida a las colas de repetición. Para algunos, directamente, es el delay más musical ahí fuera. Un reconocimiento que debe a su diseño BBD (bucket-brigade device), que consiste básicamente en una serie de instancias de condensadores por las que circula la señal, retrasándose progresivamente con cada trasvase. Como en la imagen popular de la que hereda su nombre (una fila de personas pasándose cubos de agua de uno a otro para apagar un fuego), la señal no pasa intacta de una instancia a otra, provocando esa degradación tan característica mencionada unas líneas más arriba. Especialmente con tiempos de delay especialmente altos, difíciles de conseguir sin percances – benditos sean - en los orígenes de los dispositivos BDD y los delays analógicos que buscaban sustituir la engorrosa cinta de los ecos tradicionales.
 
El primer Memory Man, que aún se apodaba “deluxe” era un pedal bastante sencillo, aunque voluminoso, con controles para el tiempo de delay (hasta 300ms) y el feedback. Eso sí, incorporaba salidas para señal seca y procesada, un control blend para mezclar ambas y un boost para dar algo más de presencia al sonido. Pronto aparecería el primer Deluxe Memory Man, en su cotizada versión azul y roja y con cuatro controles: Level, Blend, Feedback y Delay. Incluía, además, un interruptor llamado Squelch ON: pese a lo poco habitual del término (algo así como “supresión”) se trataba de un reductor de feedback y un suerte de puerta de ruido.
 
El Memory Man Echo/Chorus y el Stereo Memory Man fueron otras dos encarnaciones que vieron pronto la luz. El primero ofrecía un modo Chorus que no podía usarse al mismo tiempo que el delay propiamente dicho, mientras que el segundo ofrecía, como su nombre indica, dos salidas, manteniendo también la opción entre Echo o Chorus.
 
El Deluxe Memory Man Echo/Chorys/Vibrato fue la versión con la que el formato de este mítico pedal básicamente se asentó, en una de esas jugadas tipo “vamos a meter todas las opciones disponibles en un mismo producto” que no siempre salen bien a las empresas. Este pedal, en cambio, fue un rotundo éxito y es sin duda la versión más apreciada por los usuarios devotos del DMM. Incluía salida seca y procesada, cinco controles, uno de ellos controlando el nivel de Chorus o Vibrato, un interruptor para elegir entre estos dos efectos, indicadores LED de estado… y un tamaño gargantuesco para ser una unidad de suelo que, sin embargo, no ha impedido que, como la versión más buscada del Memory Man, el pedal mantenga un puesto fijo e insustituible en incontables pedaleras de medio mundo. Por mucho que la industria de los efectos para guitarra haga tiempo que camina hacia una progresiva digitalización y miniaturización.
 
La versión actual del Deluxe Memory Man es más reducida, aunque incorpora más controles y tiempos de delay de hasta 550ms. Por supuesto, el mercado y los tiempos mandan, y Electro-Harmonix, la visionaria casa responsable de este histórico pedal, ha lanzado diferentes versiones, desde las más condensadas (Memory Boy o Memory Toy) hasta las que incluyen extras como tap tempo o divisiones metronómicas. Otras marcas han lanzado a su vez sus propias versiones de delay BBD, algunas tan compactas y excelentes que ya son hoy clásicos modernos, como el Carbon Copy de MXR o el Memory Lane de Diamond. Otras siguen la senda de la emulación digital del concepto BBD, como Strymon, con gran éxito.
 
Sea como fuere, para muchos un Deluxe Memory Man sigue siendo, ya entraditos en pleno siglo XXI, insustituible en su equipo. Y la historia del tono y la guitarra le deberá siempre el haber iniciado todo un estilo de sonido propio y endemoniadamente musical.